Bienvenid@s


Hola, soy la Doctora Marina Hernández, Psiquiatra y Terapeuta Familiar.
Te doy la bienvenida a mi sitio oficial, espacio especialmente creado para ti,
en donde encontrarás la información más importante en temas relacionados con salud mental,
sus consecuencias y tratamientos más efectivos.
El contenido de esta página será un puente que te ayudará a descubrir plenamente quién eres y
así, llegar a ser quien deseas ser.

“Si tu problema es de salud mental has venido al lugar correcto”

Dra. Marina Hernández
Psiquiatra y terapeuta familiar

Misión

Mi misión es el cuidado y la mejora continua de tu salud mental y
la de toda tu familia, gracias a las habilidades, conocimientos y experiencias adquiridas durante mi formación académica, laboral y personal.
Todo bajo bases científicas e intervenciones éticas que permiten mejorar la calidad de vida de cada uno de los miembros de la familia. Se otorga psicoeducación, diagnóstico, tratamiento y apoyo oportuno.

Visión

Mi visión como psiquiatra y terapeuta familiar es ayudar a los pacientes
en lo individual y a cada uno de los miembros de la familia a obtener las herramientas necesarias que deriven en la práctica consciente
del cuidado de su salud mental.

¿Cómo sé si tengo algún problema de salud mental?

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Testimonios

En la actualidad, las enfermedades mentales van en aumento debido al estilo de vida contemporáneo.
Entre la población en general, los trastornos depresivos y de ansiedad se presentan con mayor frecuencia, algunos otros como las conductas adictivas y los trastornos psicóticos también muestran un notable incremento.

Imelda, 23 años

“No puedo ubicar cuando empecé a sentirme desesperada, quería salir corriendo y todo el día sentía un miedo horrible, mi corazón latía rápidamente y yo creía que en esos momentos iba a morir, dejé de arreglarme, de salir, dejé la escuela y poco a poco me fui aislando...”

Fabián, 35 años

“A veces uno no se da cuenta de lo mal que se puede estar… hasta que otros te lo digan te molesta… así me pasó a mí, peleaba constantemente con mi esposa, dejé de hacer cosas que me gustaban y lo peor fue cuando dejé de sentir aprecio por vivir, todo me daba lo mismo y hasta pensé en morir. Me refugiaba en el alcohol, era mi manera de desahogarme, jamás pensé que podía estar deprimido…”

Ana, 43 años

“Toda mi vida experimenté ese sentimiento de ser diferente… de tener un vacío en mi vida, mis ataques de ira y llanto eran cada vez más intensos, llegué a lastimarme incluso. Nunca pude tener una relación de pareja estable, siempre terminaban huyendo, no toleraban mi carácter, mis celos y mis inseguridades...”